¿Chávez está curado? Hablan los psicólogos y revelan las claves (+video +investigación +análisis)

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Caracas, 22 de diciembre de 2011- Saber si se está diciendo la verdad es una de las interrogantes que ha trascendido la historia del ser humano. La curiosa atención que pres­tamos a ojos, manos y gestualidades sirve para encontrar señales o pis­tas que nos indiquen si algo está bien o mal. Pero la realidad es que no siempre se es tan astuto como para descubrir los engaños y falsedades. Más de una vez se ha comido “gato por liebre”.

Esta situación se torna un poco más aguda cuando enfrentamos los discursos de nuestros gobernantes, sobre todo cuando exponen una rea­lidad, cuya información se torna dudosa y no coincide con el contexto en que se presenta. Ejemplo claro se demuestra en lo que ha sido el escena­rio de la enfermedad del presidente Hugo Chávez y las incongruencias en su estado de salud, que cada vez aporta nuevas aristas. Primero, sus más cercanos colaboradores no reconocieron que el mandatario estuvie­se más grave de lo que podría representar una operación de rodilla. Lue­go el mismísimo gobernante reconoció “las células cancerígenas” en su cuerpo. Rápidamente se inició un proceso de viajes entre Caracas y La Habana que dejó tras cada terapia una alocución del Presidente. Por úl­timo, la sanación milagrosa fue confirmada por el mandatario, catalo­gándola con “20 puntos”, la máxima calificación en Venezuela.

Los escenarios claves a analizar se basaron en cuatro grabaciones: El reconocimiento de la enfermedad, la negativa de la supuesta metástasis, las declaraciones del equipo médico sobre su estado de salud y la sana­ción milagrosa del presidente. Dos especialistas que determinaron a tra­vés de la psicología, la programación neurolingüística y la conducta cri­minalística lo que hay de cierto en estos videos… y lo que no tanto.

El estudio

El primer aporte lo realizó la doctora María Laura Quiñones Urqui­za, cuya trayectoria profesional en el área de Criminología, Criminalís­tica y Derechos Humanos ha dejado una intachable huella en las inves­tigaciones para la cual colabora. Desde Buenos Aires, Argentina, la ana­lista se une al estudio de la gestualidad del presidente Chávez. En par­ticular, la especialista aporta que “ningún indicador gestual por sí solo es señal de mentira. A la hora de su detección, las manifestaciones con­ductuales en conjunto pueden ser una guía para detectar la simulación. Para evitar la sospecha comunicacional generalizada, es decir, el pre­juzgamiento por la clase social, profesión, religión o portación de ros­tro, es útil ir cazando verdades y no mentiras”.

Antes del análisis, Quiñones deja claro que lo primordial es tener una gran prudencia a la hora de establecer si algo ha sido inventado o es parte de una deformación del recuerdo. “A veces, el evocarlo y ponerlo en palabras demasiadas veces, hace que pierda la emoción, el color, aunque el recuerdo y su reconocimiento sigan siendo los mismos por­que cognitivamente, quedaron impresos como una huella”.

Reconoce que es muy arriesgado hacer un juicio de credibilidad a partir de indicadores conductuales porque todo debe analizarse den­tro del engranaje narrativo y contextual. “Lo que sirve como herramien­ta es comparar los indicadores típicos que aparecen en una persona en particular cuando dice la verdad, y también se presentan cuando dice algo que dudamos sea cierto. Es allí donde aparecen la consistencia o inconsistencia, la verdad y la mentira. Pero esto debe aparecer sosteni­do en el tiempo”.

Por último, al momento de precisar la estructura del discurso, la especialista resalta que una estructura lógica de discurso y una ela­boración estructurada- que pudo incluso estar ensayada- no podría presentar detalles raros, inesperados o insólitos. Es decir, el menti­roso no podría corregirse a sí mismo porque no es espontáneo, en cambio, una persona que dice la verdad “puede incluso dudar en al­gunas cosas para luego corregirlas, aún si lo que dice está cargado de subjetividad”.

Metodología de análisis

Para comenzar a indicar falsos positivos, Quiñones realiza una pri­mera visualización de cada video, la cual fue efectuada sin audio. Me­diante esto se obtuvieron primeras impresiones gestuales que luego fueron ratificadas o rectificadas con las expresiones verbales del sujeto en estudio.

Prueba 1: Reconocimiento de la enfermedad por parte del man­datario venezolano.

Claves expresadas en el video: Temor, angustia, inconformismo y pena.

La doctora Quiñones resalta la posible medicación oncológica, que podría ocasionar depresión muscular. Explica que en el video se apre­cia ausencia de movimientos que apoyen la comunicación verbal. Es­to podría ser tomado como indicador de autocontrol y temor corres­pondiente al mensaje del problema de salud. “Luego emerge la rique­za gestual habitual en el Presidente Chávez y la pureza de los gestos fa­ciales donde se obtienen muestras significativas de diversas emociones entre las que se encuentran, mayormente la incertidumbre y la angus­tia que intentan ocultarse con movimientos corporales de hombros, ca­si constantes, a partir de la mitad del video, entre los que se encuentran alzamientos, signo de duda o indignación, proyección de los hombros hacia afuera, movimientos de cabeza”

Los indicadores a tener en cuenta son:

Min. 02:53. Comisuras de los labios hacia abajo. Expresión ges­tual de contener tristeza, aunque en algunos sujetos este gesto pue­de ser habitual, es decir, recono­cerse como un manierismo.

Min. 6:47. Comisura de los labios afuera hacia abajo. “La posibilidad de vencer esta nueva batalla que la vida nos ha puesto por delante”.

Min. 6:52. Sonrisa simétrica y genuina, cuando dice: “agradeci­miento especial al pueblo cubano, a la nación cubana”.

Min. 7:28. Ceja arqueada, lado derecho, suele ser indicador de duda, la mandíbula más arriba y asimétrica de resignación: “creo que más allá de los intentos”…

Min. 8:09. Movimiento hacia arriba y hacia adelante que po­drían significar territorialidad, cuando dice: “Asumí la responsa­bilidad de la información”.

Min. 12:57. Hombro izquierdo es levantado, signo de probables in­tentos por restar importancia a lo que se dice en ese momento. La des­pedida es netamente asertiva en el tono de voz y mirada, aún a pesar de que al momento de evocar y reconocer como propios momentos dolo­rosos como el exilio, el tono muscular y la verbalización se correspon­den con un afecto depresivo, es decir de tristeza.

 

Prueba 2. Presidente desmiente tener metástasis.

Claves expresadas en el video: Enojo, incertidumbre, agotamiento.

En este escenario el enojo y la queja son auténticas, según arrojó el estudio de la criminóloga argentina, las cuales están apoyadas por el to­no de voz de reclamo y las pausas al hablar.

Quiñones observa abundancia de movimientos de brazos para acompañar y hacer más fuerte y creíble el discurso. “Las unión de pun­tas de los dedos es casi constante, desde el minuto 14:04 hasta 15:15. Esto suelen ser signo compatible de un sujeto que sabe de lo que está hablando y se ayuda con este movimiento para apoyar autoridad a su discurso y hacerlo más imparcial”.

Min. 14:28. Dice: “si estuviera grave” con un alzamiento de hom­bros y ocultamiento de brazos y manos detrás del tronco o tórax, a lo indica un probable signo de in­certidumbre consciente que mues­tra el sujeto al hablar sobre su futu­ra salud.

Min. 16:30. El signo de sobre­carga emotiva se advierte en un acercamiento al rostro y se puede percibir el esfuerzo por respirar.

Prueba 3. Chávez llega de Cuba de su sesión de quimioterapia y da un discurso de acerca de su estado de salud.

Claves expresadas en el video: Desconcierto, continencia emotiva, inseguridad.

Antes de comenzar el análisis, la criminóloga reconoce que el presi­dente venezolano posee un lenguaje gestual extrovertido, “por lo que esta técnica de análisis gestual debe ser comprendida y analizada den­tro del contexto”. Por esto la especialista advierte en el Comandante en Jefe el intento por disimular agotamiento. Se observa al buscar apoyo ante un exceso tensional, que toca el micrófono. Los puños cerrados de sus manos señalan el deseo de contenerse emotivamente.

El Presidente mira a sus interlocutores, prácticamente sin omitir nin­guna de las direcciones, buscando aprobación y complicidad. “La unión de dedos de las dos manos son signo de aplomo y autoridad. Se encuen­tran pulcras en casi todo el discurso. Incluso al hablar de sus esfuerzos y futuras funciones en el Gobierno. Salvo en el minuto 1:12 donde apa­rece una falsa unión de dedos -es decir, entrecruzamiento de dedos- lo que podría ser signo de no tener plena seguridad en lo que se está afir­mando: “Estoy muy feliz”.

Los indicadores a tener en cuenta se encuentran son:

Min. 5:27. Agarra el micrófono buscando apoyo y la respuesta de un interlocutor para afirmar lo di­cho: “no te embrolles”.

Min.5:53. Gesto compatible con el desconcierto y la incertidumbre antes de decir: “sobre mi salud….”

Min. 12:18. Se observa una intensa convicción en el discurso, pero en este momento hay una mirada baja que es probable signo de agota­miento.

Min. 13:43. Aunque impresiona como nerviosa, se advierte la pre­sencia de una sonrisa simétrica y auténtica, cuando dice “no guerra”.

Prueba 4. El Presidente afirma estar 100% curado de su enferme­dad.

Claves expresadas en el vi­deo: Autodefensa, resignación.

Para la doctora María Quiñones la primera impresión al visualizar el video sin audio es la de un sujeto agotado pero que, a pesar de ello, man­tiene el tronco erguido, lo que da posible señal de seguridad en sí mis­mo, a la hora de orar en público.

Los indicadores a tener en cuenta se encuentran son:

Min. 2:19. La cabeza se inclina a la derecha, señal de ternura o lla­mada de atención y la mano iz­quierda es llevada al pecho.

Min. 2:30. Puño cerrado al pro­nunciar la palabra “Cuba”.

Min. 2:43. Puño cerrado al pro­nunciar la palabra “Cristo”.

Min. 3:45 a 3:58. Los puños ce­rrados pueden ser señal autode­fensiva o de tensión. Son consis­tentes con el contenido ansiógeno de las palabras que pronuncia y los recuerdos que evoca en ese mo­mento: Cuba, cáncer y quirófano.

Min. 2:49. Leve sonrisa que pa­rece ser signo de conformidad o re­signación “le he pedido”…

Trabajo interno

El segundo aporte lo hace un psicoterapeuta corporal y gestual de Venezuela, cuya identidad pre­firió mantener en el anonimato, a fin de cuidar su integridad física y profesional. El doctor indicó que la calidad de los videos no es suficiente para evaluar detalles como movi­mientos de pupila o asimetrías faciales que son claves para la observa­ción entre el contenido de lo expresado y su congruencia corporal.

“En general, Chávez maneja sumamente bien sus mensajes de len­guaje corporal y lo usa efectivamente para comunicar lo que quiere de­jar saber. Sobre todo utiliza sus gestos para enfatizar el poder emocio­nal de su discurso. En situaciones planeadas y programadas, su lengua­je corporal es coherente y refuerza ampliamente lo que dice. Sin em­bargo, ante situaciones más inesperadas para él, se cuelan algunos gestos que pueden ayudarnos al análisis”.

El galeno observa baja movilidad de la cintura escapular (eje de los hom­bros). Este movimiento de los brazos lo hace y principalmente desde los codos. Esto se lee como que sostiene una gran responsabilidad en esos mo­mentos y que está siendo muy cuidadoso con lo que esta declarando.

“En el primer video, del minuto 8:59 a 9:01, baja su mano en movimien­to amplio con la frase ‘buenas noches’ para dar un cierre y cortar definiti­vamente la pregunta a la periodista. Llama la atención como no se arries­ga a declarar espontáneamente sobre su salud. Lo que evidencia que no esperaba en primera entrada esta pregunta y para no arriesgarse a equivo­carse con una interrogante inesperada, pone una línea de separación, gi­rando levemente sus hombros en dirección opuesta a la periodista, dán­dole sutilmente la espalda. Además, para darse tiempo, da la palabra y pos­teriormente, ya con un plan, retoma la pregunta sin la espontaneidad que tendría que dar en primer momento”.

“Ataca con la idea trillada de la curiosidad morbosa y obscena, que ha utilizado en muchas oportunidades para colocarse en la posición de víctima, blanco de las malas intenciones de los medios, y endosarse, co­mo ganancia secundaria, un sentido de compasión de los oyentes. En esto Chávez se ha mostrado siempre psicológicamente muy hábil. Por lo tanto, de los minutos 14:30 a 18:30 es poco lo que puede decirse, apar­te que está representándose a sí mismo, como un actor, para lo que usa dar explicaciones que son relativamente irrelevantes (glóbulos blancos y rojos, etc.) y que le permiten no responder a la pregunta central de la periodista: ¿Dónde tiene el cáncer y su diagnóstico exacto? Resulta im­portante contrastar esta actitud con la declaraciones de Lula, ex presi­dente de Brasil, quien desde un primer momento sí declara exactamen­te dónde tiene el cáncer y su grado, lo que da entender que, para Lula, dar esta información no responde a una ninguna curiosidad obscena”.

“Es muy cuidadoso con la información y sólo se refiere a que, en ge­neral, se siente bien. Pone nuevamente un límite a dar más información, cuando por ejemplo, levanta ambas manos en el minuto 5:59 del video 2”. Indica que todo está cuidadosamente medido para dar el mensaje de apoyo y seguridad. El psicólogo advierte que la posición de acompaña­miento admirativo de la hija y otras personas (ministro de Salud) es una manera de reflejar en cámara y anclar visualmente la actitud de entrega de los seguidores emocionales de Chávez. Por ello puede decirse que con estos cuadros de representación mediática, cuidadosamente produci­dos, Chávez está capitalizando con su enfermedad.

Conclusión

El profesional de la Psicología remata que en los tres videos puede fi­niquitarse que la falta de su espontaneidad corporal general denota control y ocultamiento de información. Además del alto sentido de cui­dado por la responsabilidad sobre la información parcial que entrega. Definitivamente el Presidente está usando su situación de salud para fortalecer el vínculo emocional que tiene con sus seguidores.

  • http://mensrea-actusreus.blogspot.com/ María Laura Quiñones Urquiza

    Agradezco a Jesús Linares y al equipo de 6to poder por respetar la objetividad y la ciencia de la criminología, así como sus generosas palabras y reconocimiento a mi trabajo. Saludos cordiales desde Buenos Aires